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Las derrotas olvidadas de la NBA


La NBA considera que sus equipos comenzaron a jugar con rivales extranjeros a partir de 1979 con el viaje que Washington Bullets realizó a China como parte de un intercambio cultural para disputar unos informales partidos con la selección de aquel país y un equipo de la liga local. Ya con un poco más de competitividad, en 1985 Milwaukee Bucks participó en la primera edición del desaparecido Open McDonald’s con Tracer Milan, campeón de Europa, y Unión Soviética.

En medio de esos dos antecedentes existen una serie de amistosos disputados entre fines de los 70 y principios de los 80 que tienen como principal protagonista a Maccabi Tel Aviv. El club más poderoso de Israel y uno de los más importantes de Europa, puso en jaque la imbatibilidad que la liga estadounidense siempre pregonó más allá de sus fronteras. Estos partidos raramente figuran en los registros y quedaron olvidados en el tiempo, especialmente en Estados Unidos.


Todavía con el anillo de campeón reluciente, el 8 de septiembre de 1978 Washington Bullets arribó a la capital israelita para comenzar la pretemporada con lo que se suponía iba a ser un partido rutinario ante Maccabi Tel Aviv. La visita, además, tuvo fines comerciales y diplomáticos.

Washington Bullets llegó con el plantel diezmado (viajaron 9 jugadores), pero contaba con la base que meses antes venció 4-3 a Seattle Supersonics en las finales de la NBA. Se destacaban Elvin Hayes, Wes Unseld y Bob Danbridge, piezas fundamentales en la obtención del Trofeo Larry O’Brian.

Ante un estadio repleto y expectante los visitantes sacaron una buena diferencia en el marcador. El desarrollo transitaba por los carriles esperables hasta que los locales se despertaron y, para sorpresa de todos, se fueron al primer tiempo 54-45 arriba. Apoyado por el Yad Eliyahu (La Mano de Elías), con fama de ser uno de los estadios más calientes del básquet europeo, Maccabi Tel Aviv llegó a ponerse 13 puntos arriba (74-61).

Herido en el orgullo Washington Bullets volvió a pasar al frente en un partido muy intenso. En el momento más tenso la estrella de la casa Miki Berkowitz hizo honor al apodo de Rey de Israel que le pusieron los hinchas macabeos y lideró una memorable remontada para sellar el inesperado 98-97 final a favor de los israelitas.

Aunque el historial oficial lo omita, la primera experiencia de un equipo NBA en el exterior fue derrota. “Maccabi mereció ganar porque jugó mejor que nosotros. No jugamos contra amateurs, sino contra profesionales como nosotros”, declaró tras la derrota Dick Motta, leyenda entre los entrenadores de la NBA.

Dos años más tarde a Tel Aviv llegó lo que se podría considerar como un antecedente directo al Dream Team de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Para esta segunda visita la NBA armó un combinado con los nombres más importantes del momento. Sobresalían Julius Erving, más conocido como Doctor J, y Moses Malone, MVP de las finales de la pasada temporada.

Maccabi Tel Aviv, que ostenta el récord de 23 temporadas consecutivas campeón de la liga de Israel, afrontó el partido con varias ausencias y con Berkowitz sin estar en la mejor forma física. Para que no hubiera tanta disparidad, y casi en un acto de piedad, la NBA dejó que Doctor J vistiera la camiseta del equipo de la casa en el primer tiempo. Esto no evitó que la sensación de masacre deportiva se mantuviera latente.

En medio de tantas luminarias nuevamente Berkowitz fue la estrella. Sólo estuvo en cancha de manera discontinúa en el segundo tiempo. Le alcanzó para anotar 20 puntos y ser el mejor jugador de la noche en el triunfo 114-112. Aunque en un partido más informal que el de 1978, lo cierto es que otra vez la NBA, ahora con sus mejores exponentes, se fue del Yad Eliyahu con la cabeza gacha.

Dos por uno, no me gana ninguno

De golpe la NBA veía como la mentada superioridad basquetbolística era azotada por un equipo israelita asociado con una tendencia política de centro. Ante este panorama siguió insistiendo para poder plasmar el predominio que la teoría indicaba. Por eso a fines de agosto de 1984 envió a dos representantes con la misión de poner las cosas en orden. El experimento, sin embargo, falló.

En Tel Aviv se organizó un cuadrangular en el que participaron Haopel Tel Aviv, el otro club de la ciudad, New Jersey Nets, que en los Playoff eliminó al campeón Philandelphia 76ers, Phoenix Suns, con el antecedente de haber perdido la final de la Conferencia Este con Los Angeles Lakers, y, por supuesto, Maccabi Tel Aviv.

La apertura del torneo fue lógica pura. Sin contratiempos Phoenix Suns venció 111-91 a Haopel Tel Aviv. Las emociones quedaron para el segundo turno de la noche con la victoria 104-97 de los macabeos sobre New Jersey Nets. Berkowitz (cuando no) volvió a reinar en sus dominios gracias a los 26 puntos que anotó.

Al día siguiente en la final Maccabi Tel Aviv le puso la frutilla al postre. Sostenido en una actuación que rondó la perfección, sobre todo en defensa, humilló a Phoenix Suns con un 113-92. El temible monstruo, esta vez de dos cabezas, volvió a caer en la fortaleza de Yad Eliyahu. Según los testigos, aquella noche el estadio vivió una de las fiestas más grandes que se recuerde.

Ese no significó el final de las victorias de Maccabi Tel Aviv ante rivales de la NBA. Como monarca de la Euroliga en 2005 realizó una gira por Norteamérica que comenzó en Canadá con un triunfo 103-105 ante Toronto Raptors. El agónico doble que Antonhy Parker convirtió a 0.8 segundos del final estableció el primer triunfo, y hasta ahora único, de un conjunto extranjero sobre una franquicia de la NBA en suelo norteamericano.  “Todavía están hablando del partido de 1978 y dentro de 20 años todavía estarán hablando de este”, destacó el pívot Yaniv Green.

Dieseis años antes de ese hito, los macabeos quedaron a las puertas de vencer a Philadelphia 76ers en Filadelfia. Tiros libres errados en momentos definitorios y malas decisiones en las últimas ofensivas derivaron en una caída por 108-107.

Hubo más giras por Estados Unidos en 2006, 2007 y 2009, ocasiones en las que retornó a casa derrotado, en general con marcadores abultados. Por otra parte, en 1999 Miami Heat consiguió algo que hasta ese momento era un imposible para la NBA: ganar en el Yad Eliyahu.

Entre las conquistas más importantes de Maccabi Tel Aviv figuran 49 de las 57 ediciones de la liga de Israel, 5 títulos de Europa, 39 Copas de Israel y, casi tan importante como esos logros, haberle propinado una serie de de derrotas que, bajo el pretexto de haber sido partidos experimentales, la NBA prefiere olvidar.


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